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La carta de porte CMR explicada: significado, contenido y conservación

La carta de porte CMR explicada con contenido y conservación

Una carta de porte CMR es el documento de transporte internacional para el transporte de mercancías por carretera entre países. Prueba qué mercancías se entregaron, quiénes son el remitente y el destinatario y en qué condiciones se realiza el transporte. La carta de porte viaja con el envío y la firman varias partes. Después usted la conserva, porque el fisco y el Convenio CMR fijan cada uno su propio plazo.

¿Quiere comprobar rápidamente si lo tiene en orden? ¿Puede responder sí a cada una de estas preguntas?

  • ¿Conoce la diferencia entre una CMR y una carta de porte nacional?
  • ¿Sabe exactamente qué datos figuran en una carta de porte CMR?
  • ¿Sabe quién firma y quién conserva cada ejemplar?
  • ¿Sabe cuánto tiempo debe conservar las cartas de porte CMR?
  • ¿Sabe qué hacer con los documentos tras ese plazo?

Si duda en alguno de estos puntos, las secciones siguientes explican qué es una carta de porte CMR, qué contiene y cuánto tiempo conservarla antes de destruirla de forma confidencial.

¿Qué es una carta de porte CMR?

Una carta de porte CMR es el documento de transporte vinculado al transporte internacional de mercancías por carretera. Acompaña al envío desde la dirección de carga hasta la dirección de descarga y registra los acuerdos entre remitente, transportista y destinatario. El documento prueba que el transportista recibió las mercancías en el estado y la cantidad descritos, y que debe entregarlas al destinatario indicado. En caso de daño o pérdida, la CMR es la prueba central, porque indica negro sobre blanco qué se entregó. La carta de porte CMR es así, a la vez, un documento de transporte, una prueba del contrato de transporte y una parte de su contabilidad.

¿Qué significa CMR?

La sigla CMR proviene del francés. Significa Convention relative au contrat de transport international de Marchandises par Route, es decir el Convenio relativo al contrato de transporte internacional de mercancías por carretera. Ese convenio data de 1956 y lo han firmado casi todos los países europeos. La carta de porte vinculada a él adoptó el mismo nombre, por eso todo el sector habla de la CMR o de la carta de porte CMR. Quien busca el significado de CMR llega por tanto siempre a este convenio, que sienta la base de la responsabilidad y del valor probatorio del documento.

El Convenio CMR para el transporte por carretera internacional

El Convenio CMR regula los derechos y obligaciones en el transporte por carretera transfronterizo. Determina, entre otras cosas, cuándo el transportista es responsable de la pérdida o el daño, a cuánto puede ascender como máximo esa responsabilidad y en qué plazo debe presentarse una reclamación. El convenio se aplica en cuanto el lugar de toma de cargo y el lugar de entrega se encuentran en dos países distintos, de los cuales al menos uno es parte del convenio. Para su contabilidad esto significa que un viaje a Alemania, Bélgica o Francia entra dentro de la CMR, mientras que un viaje dentro de los Países Bajos no. El contexto más amplio de la gestión de documentos de transporte figura en nuestro pilar sobre logística y transporte.

¿Qué contiene una carta de porte CMR?

Una carta de porte CMR contiene un conjunto fijo de campos. Los más importantes son:

  • Remitente: el nombre y la dirección de la parte que ofrece las mercancías.
  • Destinatario: el nombre y la dirección del receptor del envío.
  • Transportista: el nombre y los datos de la empresa de transporte.
  • Lugar y fecha de toma de cargo de las mercancías.
  • Lugar previsto para la entrega, la dirección de descarga.
  • Descripción de las mercancías: naturaleza, número de bultos, marcas y números.
  • Peso bruto y, en su caso, el volumen.
  • Modo de embalaje e indicación de mercancías peligrosas.
  • Gastos y condiciones de pago del transporte.
  • Instrucciones para los trámites aduaneros y documentos adjuntos.
  • Firma y sello del remitente y del transportista.
  • Firma del destinatario en la entrega, a menudo con fecha y hora.

Gracias a esta estructura fija, una CMR es reconocible en toda Europa. Un inspector, un asegurador o un cliente ve de un vistazo qué se transportó y quién lo firmó.

Los ejemplares: ¿quién recibe cada hoja?

Una carta de porte CMR se compone por defecto de tres ejemplares originales, a menudo de colores distintos. El primer ejemplar es para el remitente y queda en la dirección de carga. El segundo ejemplar viaja con las mercancías y está destinado al destinatario, que lo recibe en la entrega. El tercer ejemplar lo conserva el transportista. En la práctica se usan a menudo cuatro ejemplares o más, por ejemplo una hoja adicional para la contabilidad o para la aduana. Cada uno de esos ejemplares tiene validez jurídica. Precisamente por eso, tras un viaje circulan varias copias con los mismos datos. Eso importa para el orden posterior, porque cada ejemplar contiene los mismos datos personales.

¿Quién firma la CMR?

La carta de porte CMR se firma en dos momentos. En la carga firman el remitente y el transportista. Con ello el remitente confirma lo que entrega y el transportista confirma que recibió las mercancías en el estado descrito. En la descarga firma el destinatario para acuse de recibo. Esa última firma es crucial, porque establece que el envío fue entregado. Un conductor que parte sin firma carece de la prueba de una entrega correcta. Como en el documento figuran nombres y firmas de personas, la CMR no es solo una prueba de transporte sino también un soporte de datos personales. Más sobre esto abajo.

La diferencia con una carta de porte nacional

No toda carta de porte es una CMR. Para el transporte que permanece por completo dentro de los Países Bajos, se usa una carta de porte nacional. Esta se rige por el derecho nacional y por las condiciones generales de transporte, no por el Convenio CMR. La CMR queda reservada a los viajes en los que las mercancías cruzan una frontera. En el contenido los documentos se parecen, pero la base jurídica difiere. Con ella difieren también las reglas de responsabilidad y los plazos de reclamación. Para la obligación de conservación esa distinción importa poco, porque ambos tipos de carta de porte pertenecen a su contabilidad y caen así bajo el mismo plazo fiscal. La gestión práctica de todos esos flujos de documentos figura en nuestro pilar sobre logística y transporte.

¿Cuánto tiempo conservar una carta de porte CMR?

Aquí conviven dos plazos. El Convenio CMR tiene un breve plazo de responsabilidad, mientras que el fisco impone una obligación de conservación mucho más larga. Para su contabilidad, el plazo fiscal de 7 años prevalece en casi todos los casos. La tabla siguiente presenta los plazos más importantes.

DocumentoPlazoFundamento
Carta de porte CMR (administrativa)7 añosObligación fiscal de conservación
CMR vinculada a inmueble o contrato de larga duraciónhasta 10 añosPlazo fiscal ampliado
Responsabilidad por pérdida o daño1 añoConvenio CMR
Responsabilidad en caso de dolo o culpa grave3 añosConvenio CMR
Carta de porte nacional7 añosObligación fiscal de conservación
Documentos aduaneros adjuntos7 añosCódigo aduanero de la Unión
El breve plazo CMR de un año se refiere a la posibilidad de exigirse responsabilidad mutuamente, no a la obligación de conservación. Para ordenar su archivo se atiene al plazo fiscal de 7 años.

La obligación fiscal de conservación de 7 años

Una carta de porte CMR forma parte de su contabilidad de empresa. Acompaña a la factura del encargo de transporte, prueba que el viaje se realizó y respalda la facturación. Por ello cae bajo la obligación fiscal de conservación, que en los Países Bajos es de siete años. Ese plazo empieza a correr tras el fin del ejercicio en que tuvo lugar el viaje. Una CMR de 2026, por tanto, la conserva hasta finales de 2033. Para la mayoría de las empresas de transporte esta es la regla práctica sobre la que gira todo el archivo. Cómo funciona exactamente ese plazo y cuándo sube a diez años lo lee en la obligación fiscal de conservación de 7 años.

El plazo de responsabilidad CMR

Además del plazo fiscal, el Convenio CMR tiene su propio plazo para exigir responsabilidad a las partes. La regla principal es que una acción prescribe al cabo de un año. En caso de dolo o culpa grave ese plazo sube a tres años. Este plazo no trata de cuánto tiempo debe conservar el documento, sino del periodo en el que un remitente o un destinatario puede presentar una reclamación por pérdida, daño o retraso. Es justamente en ese periodo cuando la CMR es su prueba más importante, porque muestra el estado de las mercancías en la recepción. Como el plazo fiscal es mucho más largo, conserva la CMR bastante más allá del momento en que una reclamación aún es posible.

¿Cuándo se aplica un plazo más largo?

En algunos casos conserva una CMR más de siete años. Si el envío se refiere a un inmueble, por ejemplo el transporte de materiales de construcción para un proyecto, el plazo fiscal puede subir a diez años. Lo mismo vale para los documentos vinculados a un contrato de larga duración o a un litigio en curso. Si hay un procedimiento judicial sobre un daño, conserva la CMR asociada hasta que el caso esté del todo cerrado, con independencia del plazo fiscal. La regla práctica es sencilla. Mira el plazo más largo aplicable a un documento. Solo después entra en juego la destrucción. Un resumen de los plazos habituales figura en la guía rápida de plazos de conservación RGPD.

Los datos personales en la CMR

Una carta de porte CMR parece un documento puramente comercial, pero contiene datos personales. El nombre del conductor, su firma, el nombre y la firma del destinatario y a veces una persona de contacto en el remitente o el destinatario. Para un autónomo, los datos de la empresa caen también bajo el RGPD. Esos datos hacen de la CMR un documento que no puede tirar sin más con el papel de desecho. Mientras conserva la carta de porte, protege esos datos. En cuanto el plazo de conservación ha pasado, los destruye de una manera que los hace ilegibles. Cómo gestionar los datos de los conductores en una flota lo describimos aparte, porque también influye en los datos del tacógrafo y las horas de conducción.

La CMR y el RGPD

Como hay datos personales en la CMR, el RGPD se aplica junto a la obligación fiscal de conservación. Esa norma pide la limitación del plazo de conservación, no guarda los datos personales más tiempo del necesario. El plazo fiscal determina qué es necesario, tras lo cual debe ordenar los datos. El RGPD pide además medidas apropiadas para proteger los datos mientras los tiene, y una destrucción demostrable después. Una caja llena de viejas cartas de porte CMR en un pasillo años después del plazo no es solo desordenada sino también un riesgo RGPD. La clave de una gestión cuidadosa de estos documentos es un certificado de destrucción con el que puede probar el orden realizado.

Destrucción confidencial tras el plazo de conservación

En cuanto los siete años han pasado, la CMR puede irse. Por los datos personales, tirarla sin más no es una opción. Hace triturar las cartas de porte de forma confidencial en el nivel DIN P-4 o P-5, el nivel que conviene a los documentos con datos personales. Con ello recibe un certificado de destrucción con fecha, cantidad y nivel, para poder mostrar en una inspección que se hizo correctamente. Como tras un viaje circulan varios ejemplares de la misma CMR, lo ideal es ordenar el conjunto de una vez. Lo que cuesta, con un precio fijo por caja o contenedor con ruedas, lo lee en el coste de la destrucción de archivos.

La CMR digital (e-CMR)

Cada vez más empresas de transporte trabajan con la variante electrónica, la e-CMR. Es la misma carta de porte, pero creada y firmada en digital según un protocolo adicional al convenio. La e-CMR ahorra papel y hace los datos más rápidos de compartir, pero no cambia la obligación de conservación. Las cartas de porte digitales también las conserva siete años, y el RGPD se les aplica igualmente. La diferencia está en la manera de ordenar. Una CMR en papel la destruye por triturado. Una CMR digital, por borrado irreversible de los archivos o destrucción del soporte de datos. Muchas empresas tienen una forma mixta, con viajes antiguos en papel y viajes nuevos en digital. Para el viejo flujo de papel, la destrucción física sigue siendo la vía indicada.

Cómo ordenar su archivo CMR

  1. Ordene por ejercicio y busque las cartas de porte CMR de más de siete años.
  2. Compruebe las excepciones, como litigios en curso o envíos vinculados a un inmueble.
  3. Reúna todos los ejemplares, incluidas las copias para la contabilidad y la aduana.
  4. Haga recoger bajo precinto y destruir en el nivel DIN P-4 o P-5.
  5. Conserve el certificado de destrucción en su contabilidad.

Con este ritmo fijo su archivo se mantiene claro y cumple a la vez la obligación fiscal de conservación y el RGPD. No destruye nada demasiado pronto ni guarda nada demasiado tiempo.

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Preguntas frecuentes

¿Qué significa CMR?

CMR proviene del francés Convention relative au contrat de transport international de Marchandises par Route, el convenio para el transporte internacional de mercancías por carretera. La carta de porte vinculada a ese convenio se llama por eso carta de porte CMR.

¿Qué es una carta de porte CMR?

Una carta de porte CMR es el documento de transporte internacional para el transporte de mercancías por carretera entre países. Registra qué mercancías se entregaron, quiénes son el remitente y el destinatario y en qué condiciones se realiza el transporte.

¿Cuánto tiempo debo conservar una carta de porte CMR?

En la práctica siete años, porque la CMR forma parte de su contabilidad fiscal. El plazo de responsabilidad del Convenio CMR es más corto, un año y tres años en caso de dolo o culpa grave, pero el plazo fiscal prevalece.

¿Hay datos personales en una carta de porte CMR?

Sí. El nombre y la firma del conductor y del destinatario son datos personales. Por eso la CMR cae bajo el RGPD y la destruye de forma confidencial tras el plazo de conservación.

¿Qué hago con las cartas de porte CMR tras el plazo de conservación?

Las destruye de forma confidencial por triturado en DIN P-4 o P-5, con un certificado de destrucción como prueba. Reúna todos los ejemplares del mismo viaje y ordénelos de una vez.

Conclusión

La carta de porte CMR es el corazón del transporte por carretera internacional. Prueba qué mercancías se entregaron, quiénes son el remitente y el destinatario y que el envío se entregó correctamente. Para el plazo de conservación se aplica la regla práctica de siete años, no el breve plazo de responsabilidad del Convenio CMR. Como en ella figuran nombres y firmas, las cartas de porte CMR caen bajo el RGPD y las destruye de forma confidencial después, con un certificado como prueba. Así mantiene su archivo de transporte en orden, estanco para el fisco y conforme al RGPD.

Lea también: profundice en nuestro pilar sobre logística y transporte, y lea sobre destruir documentos de transporte tras la conservación, sobre los datos de los conductores y el RGPD en la flota y sobre los documentos de aduana y expedición.


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