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Práctica

Limpieza del archivo: plan paso a paso para depurar su archivo en papel

Limpieza del archivo con un plan paso a paso para clasificar y destruir

Un archivo lleno no se depura vaciando cajas a ciegas. Se depura con un plan. Primero saber qué hay, luego decidir qué puede irse, y solo entonces tirar. Este artículo le ofrece un plan práctico paso a paso para inventariar su archivo en papel, ordenarlo por estado de conservación y destruirlo de forma confidencial, de modo que gane espacio sin perder el rastro de ningún dato.

La mayoría de los archivos crecen durante años sin que nadie tome una decisión sobre ellos. Los armarios se llenan, las cajas bajan al sótano o suben al desván, y un día se encuentra ante una pared de carpetas que ya nadie se atreve a tocar. El problema casi nunca es el espacio. El problema es que depurar parece arriesgado, porque no sabe con certeza qué puede irse. Un plan fijo paso a paso elimina esa duda, porque decide por categoría y no hoja por hoja.

¿Por qué depurar su archivo con un plan?

Un archivo depurado rinde más que metros cuadrados. Reduce el riesgo de una brecha de datos, porque cuantos menos datos personales antiguos haya, menos pueden filtrarse. Encuentra más rápido lo que sí debe conservar. Y cumple más fácilmente la limitación del plazo de conservación del RGPD, que prescribe no guardar los datos personales más tiempo del necesario. Un plan le garantiza esos beneficios sin tirar por descuido algo que aún está bajo un plazo de conservación.

Depurar no es lo mismo que una jornada de limpieza

Una jornada de limpieza y un plan de depuración se complementan, pero no son lo mismo. Una jornada de limpieza trata de la logística y las personas. Quién hace qué, en qué sala, en qué fecha y cómo transcurre la recogida. Eso lo lee en cómo organizar una jornada de limpieza del archivo. Este artículo trata del fondo, la decisión y la clasificación. Qué documentos conserva, cuáles escanea y cuáles se van de forma confidencial. Con un buen plan de depuración en la mano, una jornada de limpieza solo entonces resulta verdaderamente eficiente, porque la parte de reflexión ya está resuelta.

El plan paso a paso en breve

Depurar un archivo sigue seis pasos. Abajo ve el resumen, luego desarrollamos cada paso.

  1. Inventaríe todo el archivo. Cartografíe qué hay y de qué años.
  2. Determine el estado de conservación por categoría. Compruebe el plazo de cada tipo de documento.
  3. Separe en tres flujos. Conservar, escanear y destruir.
  4. Etiquete y cierre las cajas. Dé a cada caja un estado claro.
  5. Separe lo confidencial de lo general. Mantenga aparte el papel con datos.
  6. Planifique una recogida confidencial. Haga recoger sellado el flujo de destrucción.

Paso 1: inventaríe todo el archivo

Solo se puede decidir una vez que se sabe qué hay. Por eso primero revise cada armario, cajón y caja sin tirar nada. Anote por bloque, de forma global, qué contiene y de qué años data. Basta una lista sencilla, por ejemplo armario 1 contabilidad 2014 a 2019, armario 2 expedientes de personal, caja 3 presupuestos antiguos. No tiene que mirar cada hoja. Solo cartografía las líneas generales, para saber qué categorías deberá evaluar después. Este inventario también sirve de base útil para su registro de actividades de tratamiento, donde ya consigna qué datos conserva.

Paso 2: determine el estado de conservación por categoría

Ahora llega el núcleo del plan. Por categoría determina si el plazo de conservación sigue corriendo o ya ha pasado. La contabilidad se conserva siete años. Las nóminas suelen guardarse cinco años. Un expediente de personal general suele poder irse dos años tras la salida. La correspondencia con clientes sin relevancia fiscal puede depurarse normalmente tras dos o tres años. Si duda sobre un plazo, consulte la guía rápida de plazos de conservación del RGPD. El principio es simple. Solo una vez pasado el plazo puede un documento entrar en el flujo de destrucción. Si el plazo sigue corriendo, se mantiene conservado o puede escanearse.

La tabla de clasificación

Una tabla fija acelera bastante la clasificación, porque todo el que ayuda toma la misma decisión. Cuelgue la tabla de abajo en el punto de recogida y pase cada caja por ella.

Tipo de documentoEstadoAcción
Documentos fiscales y contables de menos de 7 añosConservarDe vuelta ordenado al archivo
Contratos y escrituras de valor duraderoConservarGuardado aparte y seguro
Expedientes que necesita en formato digitalEscanearEscanear, luego destruir de forma confidencial
Documentos con datos personales tras el plazoDestruirRecogida confidencial, P-4 o P-5
Documentos sensibles para la empresa tras el plazoDestruirRecogida confidencial, P-4
Publicidad y papel sin datosReciclajeAl reciclaje de papel

Paso 3: separe conservar, escanear y destruir

Con la tabla en la mano crea tres flujos físicos. El flujo a conservar vuelve ordenado, preferiblemente por categoría y por año, para no tener que reordenarlo después. El flujo a escanear se compone de documentos que quiere guardar en formato digital pero que ya no necesita físicamente. Esos los escanea primero y luego entran en el flujo de destrucción, porque un escaneo sin destrucción crea precisamente un lugar de almacenamiento doble. Cómo hacer esa transición de forma segura figura en los consejos de lectura más adelante. El flujo de destrucción es todo lo que ha pasado su plazo y contiene datos. Mantenga aparte una cuarta pila pequeña para los casos dudosos, de modo que esa decisión no se tome bajo presión de tiempo.

Paso 4: etiquete y cierre las cajas

En cuanto una caja está llena, la cierra y le pone una etiqueta clara. Escriba en ella el estado, es decir conservar, escanear o destruir, además de la categoría y el año. Así evita el error clásico de terminar el día con un montón de cajas de contenido desconocido que ya nadie se atreve a entregar. Una caja cerrada y etiquetada es una decisión concluida. Use preferiblemente cajas resistentes que pueda cerrar, porque un cubo abierto invita a colar más tarde algo que no ha pasado por la clasificación.

Paso 5: ¿papel confidencial o general?

Dentro del flujo de destrucción hace una última distinción. No todo el papel que puede irse es confidencial. La publicidad, los sobres vacíos y las notas internas sin datos pueden ir simplemente al reciclaje de papel. Todo lo que lleve un nombre, una dirección, un número de identificación, una firma, datos bancarios o contenido sensible para la empresa debe destruirse de forma confidencial. En caso de duda, trate un documento como confidencial, porque eso no cuesta casi nada más mientras que un documento legible en el cubo abierto es un riesgo. Esta distinción determina qué cajas van en la recogida sellada y cuáles puede retirar usted mismo.

Paso 6: planifique una recogida confidencial

El flujo confidencial no lo entrega de cualquier manera. Lo hace recoger sellado, para que la cadena desde su oficina hasta la destrucción permanezca cerrada. Indique el número de cajas o contenedores con ruedas y obtiene un precio fijo por adelantado. Recogemos en un radio de 20 km de Ámsterdam, sin gastos de desplazamiento, destruimos todo al nivel adecuado y recibe un certificado como prueba. Es un servicio de recogida, así que no tiene que llevar nada y no pasa ninguna destructora por hojas sueltas. La recogida funciona a nivel nacional mediante rutas agrupadas, donde se combinan varios encargos de una región. Lo que paga exactamente figura en el coste de la destrucción de archivos.

El nivel DIN adecuado para la pila confidencial

No toda destrucción es igual de minuciosa. La norma DIN 66399 fija lo fino que se tritura el papel. Para documentos corrientes con datos personales, el nivel P-4 es adecuado. Para documentos con un número de identificación, datos médicos u otros datos especiales, el P-5 es la opción segura. El certificado indica el nivel aplicado, para que pueda mostrar que correspondía a la sensibilidad de los datos. Así depurar no es solo ganar espacio, sino también tratar todo de forma demostrablemente cuidadosa. El certificado en sí lo conserva en su expediente RGPD, más al respecto en el certificado de destrucción explicado.

No olvide los soportes de datos

Un archivo en papel rara vez está solo. Entre las cajas suelen aparecer antiguas memorias USB, discos externos, cintas de copia de seguridad o un portátil que ya nadie usa. A veces contienen contabilidades enteras, escaneos de pasaportes y años de correo. Borrar un archivo o formatear un disco no elimina realmente los datos. Para estar seguro, el soporte debe destruirse físicamente. La ventaja práctica es que los soportes pueden ir en la misma recogida que el papel, cada uno destruido a su manera, con los números de serie en el certificado. Así cubre de una vez todo el antiguo flujo de datos.

¿Cuánto espacio y riesgo ahorra?

El efecto de una ronda de depuración suele ser mayor de lo esperado. Un armario de carpetas medio de cinco estantes equivale pronto a varias cajas que pueden irse. Pero la verdadera ganancia está en el riesgo. Cada expediente que ha pasado su plazo y sigue ahí es un dato que puede filtrarse en un robo, una fuga de agua o una mudanza. Al destruir esos documentos de forma demostrable, reduce su carga de responsabilidad y su exposición. Conserva solo lo que de verdad debe conservar, ordenado y localizable, en lugar de un montón del que ya nadie tiene la visión de conjunto.

¿Cuánto cuesta depurar?

La clasificación cuesta sobre todo tiempo, no dinero. La recogida y la destrucción se liquidan por caja o contenedor con ruedas, a un precio fijo conocido por adelantado, desde unos 30 euros para la primera caja. El certificado está incluido. En un radio de 20 km de Ámsterdam no cobramos gastos de desplazamiento. Para archivos grandes conviene depurar de una vez, porque el precio por caja baja cuanto más entrega. Una inversión puntual en un archivo depurado se rentabiliza en espacio, visión de conjunto y menor riesgo. La estructura completa de precios figura en el coste de la destrucción de archivos.

Consejos prácticos

  • Empiece por inventariar, no por tirar. Primero saber qué hay.
  • Ordene por estado de conservación, no por intuición. El plazo manda.
  • Etiquete cada caja con estado, categoría y año antes de cerrarla.
  • Trate la duda como confidencial y deje los casos dudosos aparte para una segunda comprobación.
  • Entregue los soportes de datos en la misma recogida confidencial.
  • Conviértalo en un ritmo anual, para que el montón no vuelva a crecer.

Errores frecuentes

  • Empezar directamente a tirar. Sin inventario desaparece algo aún bajo un plazo.
  • Papel confidencial en el cubo abierto. Los documentos con datos deben recogerse sellados, no ir al reciclaje.
  • Cajas sin etiqueta. Una caja de estado desconocido se queda ahí indefinidamente.
  • Escanear sin destruir. Entonces tiene el documento por duplicado y no gana espacio.
  • Olvidar los soportes de datos. Los discos viejos contienen datos tan sensibles como el papel.

Un ejemplo de la práctica

Imagine un despacho contable que quiere reducir a la mitad su espacio de archivo. El despacho inventaría primero todos los armarios y anota por bloque el tipo de expediente y el año. Después, un empleado comprueba el plazo de conservación por categoría con la guía rápida a mano. Los documentos de menos de siete años vuelven ordenados, varios expedientes se escanean primero y el resto, todo lo que contiene datos de clientes pasado el plazo, va a cajas etiquetadas para la destrucción. Los soportes de un viejo armario de servidores también se incluyen. El despacho indica el número de cajas, obtiene un precio fijo y hace recoger todo sellado. Una semana después, la mitad de la sala está vacía y el certificado está en el expediente RGPD. Ya no hay hojas sueltas en el desván ni dudas sobre qué queda.

¿Hacer recoger un archivo depurado de forma confidencial?

Indique el número de cajas o contenedores con ruedas y obtiene un precio fijo. Recogemos en un radio de 20 km de Ámsterdam, destruimos al nivel DIN adecuado y recibe un certificado como prueba. Sin gastos de desplazamiento.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo empiezo a depurar un archivo en papel?

Empiece con un inventario. Revise cada armario y caja y anote por bloque qué tipo de documentos contiene y de qué años. Solo después ordena por estado de conservación y decide qué puede irse.

¿Cómo ordeno mejor mi archivo?

Ordene por estado de conservación en tres flujos, conservar, escanear y destruir. Compruebe el plazo de conservación por categoría y deje los casos dudosos aparte para una segunda revisión.

¿Qué hago con los documentos confidenciales del archivo?

Todo lo que tenga datos personales o información sensible para la empresa debe recogerse sellado y destruirse al nivel DIN adecuado, con un certificado como prueba. El papel general sin datos puede ir al reciclaje.

¿Cómo hago que recojan un archivo depurado?

Indique el número de cajas o contenedores con ruedas y obtiene un precio fijo. Recogemos en un radio de 20 km de Ámsterdam, destruimos de forma confidencial y recibe un certificado.

¿Cuál es la diferencia con una jornada de limpieza?

Una jornada de limpieza trata de la logística y las personas en una fecha fija. Este plan paso a paso trata de la decisión de fondo, es decir el inventario y la clasificación. Juntos hacen que depurar sea eficiente.

Conclusión

Depurar un archivo funciona mejor con un plan que primero piensa y solo después tira. Inventaríe qué hay, ordene por estado de conservación, separe conservar, escanear y destruir, etiquete las cajas y separe lo confidencial de lo general. El flujo confidencial lo hace recoger sellado y destruir al nivel adecuado, con un certificado como prueba. Así gana espacio y visión de conjunto sin perder ningún dato. Conviértalo después en un ritmo anual y el montón nunca vuelve.

Lea también el pilar ordenar la administración antigua para una lista de qué tirar o guardar, además de pasar a la oficina sin papel de forma segura, digitalizar el archivo y luego destruir y escanear, conservar o destruir.


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